
El ingeniero detrás de tu código
Por qué dejé de arreglar lo de otros, y por qué trabajo solo.
Diez años al final de la cadena
Lo que me agota no es trabajar mucho: es cerrar cuarenta tickets del mismo fallo y saber que ninguno de los cuarenta tocaba la causa. Diez años estuve al final de esa cadena, arreglando lo que ya se había roto.
Un día quise estar al principio. Hebra Studio empezó ahí.


Ingeniería artesanal
Un sistema que vale para cualquier empresa no acaba de valer para la tuya. Aquí el pedido llega por WhatsApp y allí por teléfono, y eso lo cambia todo.
No implanto modas. Me siento contigo, miro qué pasa un martes cualquiera entre el primer mensaje y la factura, y automatizo solo lo que te está costando dinero. Lo demás se queda como está.
Catorce años en IT, de abajo arriba
Diez de ellos en una gran corporación, en cuatro idiomas, viendo desde dentro cómo decide una organización grande. Lo que aprendí ahí no es técnico: casi ningún atasco lo es. Casi siempre son dos personas esperando que la otra escriba el correo.

Pequeño a propósito
Soy uno, y quiero seguir siéndolo. Catorce años dentro de organizaciones grandes me enseñaron qué le pasa a la gente cuando se la gestiona en vez de confiar en ella. Sigo empleado mientras esto arranca, así que el cupo es corto y el correo lo contesto yo.
¿Y si un día desaparezco?
Tu sistema no vive en un servidor mío. Vive en tus cuentas: tu WhatsApp, tu calendario, tu CRM, tu correo. Yo tengo acceso, no propiedad.
El mecanismo es mío. Los datos son tuyos.
Si algo tiene que guardarse de mi lado —el archivo de cada factura, por ejemplo— te doy tu propio acceso a esos datos, separado del sistema que los procesa.
Si un día no estoy, revocas mi acceso y sigues teniendo todo lo tuyo: los datos, las cuentas, el historial, cada mensaje que entró. Lo que se para son mis flujos, porque es exactamente lo que estás alquilando: un mecanismo que funciona, no un activo que compras. Por eso cuesta lo que cuesta.
¿Qué tarea harías desaparecer?
Escríbeme un correo y cuéntamela. Si puedo automatizarla, te digo cómo y cuánto. Si no, te lo digo también.
Cuéntame tu caso